Comarca de las Cinco Villas – Turismo

Palacio del Vizconde de Biota – Oficina de turismo

Descripción Palacio del Vizconde de Biota – Oficia de Turismo Biota es una localidad con un longevo pasado, el cual se atestigua en el rico patrimonio que posee. De su pasado medieval dejan constancia edificios tan emblemáticos como el torreón y el Palacio del Vizconde de Biota, situados en un alto rocoso que domina la villa. El Vizconde de Biota me edificó en el s.XVII sobre los restos de edificaciones anexas al torreón, pertenecientes al antiguo castillo medieval y una iglesia románica, la Iglesia de Santa María. Soy un magnífico palacio que no tiene ningún paralelismo en toda la comarca. Me definen como un edificio singular, puesto que mi estilo arquitectónico recuerda más a otros edificios coetáneos navarros o riojanos, con el cual esta familia quiso distinguir su estatus, embellecer la villa y dotarla de un elemento distintivo para la posteridad. Mi situación en lo más alto de la villa, sobre el antiguo castillo, es símbolo del poder de dicha familia en la comarca. Dada mi situación, soy además un excelente mirador desde el cual el visitante podrá disfrutar de un amplio panorama de las tierras llanas de las Cinco Villas. Además, en la actualidad he sido reformado y albergo la Oficina de Turismo de Biota, un nuevo servicio que completa mi ya rica oferta turística. Desde dicha oficina se puede acceder al espacio musealizado del interior del torreón, así como realizar la visita guiada a la localidad, que comprende un recorrido por la villa, la plaza del Palacio, los restos de la Iglesia de Santa María y la Iglesia de San Miguel Arcángel. Biota is a town with a long past, which is attested by its rich heritage. Of its medieval past, buildings as emblematic as the tower and the Palace of the Viscount of Biota, located on a rocky hill overlooking the town, are evidence of its medieval past. The Viscount of Biota built me in the seventeenth century on the remains of buildings attached to the tower, belonging to the old medieval castle and a Romanesque church, the Iglesia de Santa Maria. I am a magnificent palace that has no parallel in the whole region. I am defined as a singular building, since my architectural style is more reminiscent of other contemporary buildings in Navarre or La Rioja, with which this family wanted to distinguish their status, embellish the town and provide it with a distinctive element for posterity. My location at the highest point of the town, above the old castle, is a symbol of the power of this family in the region. Given my location, I am also an excellent viewpoint from which the visitor can enjoy a wide panorama of the flat lands of the Cinco Villas Region. In addition, I have now been renovated and house the Biota Pueblosist Office, a new service that completes my already rich tourist offer. From this office, you can access the museum space inside the tower, as well as take a guided tour of the town, which includes a tour of the village, the Plaza de Palacio, the remains of the Iglesia de Santa Maria, and the la Iglesia de San Miguel Arcángel.. Biota est un village au passé lointain dont témoigne son riche patrimoine. Des édifices emblématiques tels le donjon et le palais Vizconde de Biota, situés sur un sommet rocheux qui domine le village, laissent deviner son passé médiéval. Le vicomte de Biota me fit construire au XVIIe siècle sur les vestiges de bâtiments attachés à la tour, appartenant à l’ancien château médiéval et à une église romane, l’église de Santa María. Je suis un magnifique palais, sans équivalent dans la région. On me définit comme un bâtiment unique, car mon style architectural rappelle davantage d’autres bâtiments contemporains de Navarre ou de La Rioja, par lequel cette famille voulut distinguer son statut, embellir la ville et lui apporter un élément distinctif pour la postérité. Mon emplacement au sommet du village, sur l’ancien château, symbolise la puissance de cette famille dans la région. Je suis également un excellent mirador qui offre au visiteur un large panorama sur les terres plates des Cinco Villas. De plus, j’ai récemment été rénové et abrite aujourd’hui l’Office de Pueblosisme de Biota, un nouveau service qui vient compléter mon offre touristique déjà très riche. De là, vous pouvez accéder au musée à l’intérieur du donjon et faire une visite guidée des environs qui comprend un tour village et passe par la Plaza del Palacio et les vestiges de l’église de Santa María et de l’église de San Miguel Arcángel. Descargar PDF accesible Oficina de turismo Foto a Foto Vídeo en lengua de signos Compartir

Nevero

Descripción Nevero Si el viajero pasea por las calles de la villa, al llegar al alto en que se hayan el torreón y el palacio del Vizconde, me encontrará junto a los restos de la muralla. Soy el único nevero conservado de esta localidad, un elemento que, en épocas pasadas, era bastante habitual en nuestras villas. En la era de las tecnologías, cuesta esfuerzo imaginar una vida sin los avances tecnológicos que nos permiten tener una calidad de vida adecuada. Sin embargo, nuestros antepasados, durante cientos de años, idearon sistemas que permitían su subsistencia. Tal es el caso de la obtención de hielo y la conservación de los alimentos. La construcción de neveros en los municipios se convirtió en una constante en nuestros municipios y en un recurso indispensable para los habitantes de la zona. Aquí me conocen como el “pocico de hielo”. Fue construido por los propios vecinos de la localidad en el s.XVIII y soy una muestra de la arquitectura tradicional aragonesa. Recuerdo que al principio era únicamente un hueco excavado en el suelo, cubierto por una estructura irregular de piedra, pero en la actualidad, después de mi restauración luzco un maravilloso estado de conservación. If the traveler strolls through the streets of the town, when they reach the top where the tower and the Viscount’s palace are located, they will find me next to the remains of the wall. I am the only preserved nevero in this locality, an element that, in past times, was quite common in our villages. In the age of technology, it is hard to imagine a life without the technological advances that allow us to have an adequate quality of life. However, our ancestors, for hundreds of years, devised systems that allowed their subsistence. Such is the case of ice making and food preservation. The construction of snow pits in the municipalities became a constant in our municipalities and an indispensable resource for the inhabitants of the area. Here I am known as the “little ice pot”. It was built by the residents of the town in the eighteenth century and I am a sample of traditional Aragonese architecture. I remember that at the beginning it was just a hole dug in the ground, covered by an irregular stone structure, but today, after my restoration, it is in a wonderful state of preservation. Si le voyageur se promène dans les rues du village, en atteignant la colline où se trouvent le donjon et le Palais du Vicomte, il me trouvera à côté des vestiges de la muraille. Je suis la seule glacière conservée dans le coin, élément qu’on trouvait autrefois couramment dans nos villages. À l’ère de la modernité, il est difficile d’imaginer une vie sans les avancées technologiques qui nous permettent de vivre dans le confort. Pourtant, nos ancêtres, pendant des centaines d’années, ont créé des systèmes permettant leur subsistance. L’obtention de glace et la conservation des aliments en fait notamment partie. La construction de glacières dans les villages est devenue une tradition dans la région, et une ressource indispensable pour ses habitants. Ici, on m’appelait « pocico de hielo » (petit puit de glace). Exemple d’architecture aragonaise traditionnelle, je fus construite par les habitants du village au XVIIIe siècle. Je me souviens qu’au début, je n’étais qu’un trou creusé dans le sol, recouvert d’une structure irrégulière en pierre, mais aujourd’hui, grâce à ma restauration, j’affiche un merveilleux état de conservation. Descargar PDF accesible Foto a Foto Vídeo en lengua de signos Compartir

Tejería

Descripción Tejería Hasta hace un tiempo en la mayoría de los pueblos existía una tejería, o varias, según el tamaño del municipio, un lugar en el que se producían tejas, adobas e incluso cántaros. Formábamos parte del paisaje de cada localidad, inherente a ella, como lo podían ser sus iglesias y castillos. Se trataba de una de las profesiones más comunes, la de “alfarero” o “tejero”, que a lo largo de los siglos han realizado familias de cada uno de nuestros pueblos. Éramos más habituales en la zona baja de la Comarca de las Cinco Villas, que no disponía con facilidad de material pétreo para la construcción, por lo que se hacía necesario la producción de material constructivo artesanal. Situadas en zonas arcillosas, solíamos disponer de un horno para cocer las piezas de barro, como es el caso de la tejería de Biota. Hace años que no tengo uso, de hecho, quedan únicamente los restos del horno y la tierra quemada, pero queda en la memoria de mis vecinos de más edad como recuerdo de las costumbres de otras épocas. Until some time ago in most villages, there was a tejería or tile factory, or several, depending on the size of the municipality, a place where tiles, mud bricks, and even pitchers were produced. We were part of the landscape of each locality, inherent to it, as could be its churches and castles. It was one of the most common professions, that of “potter” or “tiler”, which over the centuries has been carried out by families in each of our villages. We were more common in the lower area of the Cinco Villas region, which did not have easily available stone material for construction, so it was necessary to produce handmade construction material. Located in clayey areas, we used to have a kiln to bake the clay pieces, as is the case of the Biota weaving mill. It has not been used for years, in fact, there are only the remains of the oven and the burnt earth, but it remains in the memory of my older neighbors as a reminder of the customs of other times. Il y a encore quelque temps, la plupart des villages disposaient d’une ou plusieurs tuileries, selon la taille de la commune, un lieu où l’on fabriquait des tuiles, de l’adobe et même des cruches. Nous faisions partie du paysage de chaque commune, tout comme les églises et les châteaux. Les métiers de « potier » ou de « tuilier », que les familles de chaque commune ont exercé au fil des siècles, étaient des plus répandus à l’époque. On nous trouvait plus généralement au sud de la comarque des Cinco Villas, où il y avait peu de matière rocheuse pour la construction, de sorte que la production de matériaux artisanaux était nécessaire à cet effet. Situés dans des zones argileuses, les tuileries disposaient autrefois d’un four pour cuire les pièces en argile, comme dans mon cas. Cela fait des années que je n’ai pas d’utilité, et même si je n’ai plus que les vestiges du four et des restes de terre brûlée, les coutumes d’autrefois vivent encore dans la mémoire des habitants les plus âgés. Descargar PDF accesible Foto a Foto Vídeo en lengua de signos Compartir