Comarca de las Cinco Villas – Turismo

Barrio de la Corona

Descripción Barrio de la Corona La villa que me acoge tiene un gran pasado histórico, al cual hace referencia su propio nombre, llamada Sekia por los suessetanos, Segia por los celtíberos, Egessa por los romanos y visigodos, Siya por los musulmanes y Exea en época medieval. Situada en la confluencia del Arba de Luesia y el de Biel, es la cabeza de la comarca de las Cinco Villas, una localidad que alberga un rico patrimonio histórico-artístico. Como Barrio de la Corona, me sitúo en lo más alto de la villa, sobre un cerro que ocupada el antiguo castillo de Ejea. Soy la parte más antigua de la población, justo donde se alzaba la fortaleza islámica conocida como la Zuda, que fue tomada por el rey aragonés Alfonso I el Batallador, allá por el s.XII. Dentro de mi espacio fue construido un templo fortificado en 1174, consagrado a Santa María, que aún perdura en la actualidad. También en época de Jaime I de Aragón se edificó un palacio real en estilo gótico, sin embargo, de estas construcciones medievales no se conserva nada, puesto que en 1779 se demolió la torre de la Reina, el último de los vestigios de la fortaleza cristiana que aún quedaban en pie. En la actualidad el viajero que se adentre por mis calles se encontrará con sinuosas callejuelas y escaleras que ascienden, desde la zona más baja de la villa, la zona nueva, hasta la plaza de la iglesia. En este recorrido se encontrará con nombres tan evocadores como La Portaza, La Gramática y San Juan, entre otras, hasta llegar a lo más alto del Barrio de la Corona, rematado con el hermoso edificio románico de la Iglesia de Santa María. Soy la imagen más característica de la villa, puesto que mi cerro y mi torre destacan por encima del caserío, como faro guía de todos los visitantes que tengan como destino la villa de Ejea de los Caballeros. The town that I am staying in has a great historical past, to which it owes its name, it was called Sekia by the Suessetani, Segia by the Celtiberians, Egessa by the Romans and Visigoths, Siya by the Muslims and Exea during the medieval period. Located at the confluence of the Arba de Luesia and Biel rivers, it is the head of the Cinco Villas region, a town with a rich historical and artistic heritage. Like Barrio de la Corona, I am at the highest point in the town, on a hill that is home to the old castle of Ejea. I am the oldest part of the town, located where the Islamic fortress known as the Zuda once stood, which was taken by the Aragonese King Alfonso I, the Battler, back in the twelfth century. A fortified temple was also built here in 1174, enshrined to Santa Maria, which still survives today. Also during the time of Jaime I of Aragon, a gothic style royal palace was built, however, there are no remains of these medieval buildings because in 1779 the Torre de la Reina, the last of the remnants of the Christian fortress still standing, was demolished. Nowadays, any traveller who walks my streets will find winding alleys and stairs that run from the lowest and newest part of the town up to the church square. On this route you will find evocative names such as La Portaza, La Gramática and San Juan, among others, until you reach the top of the Barrio de la Corona, where the beautiful Roman building of the Iglesia de Santa María stands. I am the most widely recognisable site in this town, since my hill and my tower stand out high above the town, acting as a guiding beacon for all those visitors coming to the town of Ejea de los Caballeros. La ville qui m’accueille a un grand passé historique, auquel son nom fait référence. Elle fut appelée Sekia par les Suessétans, Segia par les Celtibères, Egessa par les Romains et les Wisigoths, Siya par les musulmans et Exea à l’époque médiévale. Localisée au confluent de l’Arba de Luesia et de Biel, elle est la capitale de la comarque des Cinco Villas, région dotée d’un riche patrimoine historique et artistique. Je suis le Barrio de la Corona, situé au sommet de la ville, sur une colline occupée par le vieux château d’Ejea. Je constitue la partie le plus ancienne de la ville, à peu près là où se trouvait la forteresse islamique appelée la Zuda, prise par le roi aragonais Alphonse Ier le Batailleur au XIIe siècle. Sur mon espace, un temple fortifié consacré à Sainte Marie fut construit en 1174 et tient encore sur pieds aujourd’hui. Sous le règne de Jacques Ier d’Aragon, un palais royal de style gothique fut également édifié, cependant, il ne reste rien de ces constructions médiévales, puisqu’en 1779, la Torre de la Reina, dernier vestige de la forteresse chrétienne encore existante, fut démolie. Actuellement, le voyageur qui vient me rendre visite trouvera des ruelles sinueuses et des escaliers menant à la nouvelle zone jusqu’à la place de l’église depuis le bas de la ville. Sur cet itinéraire, vous rencontrerez des noms évocateurs tels que La Portaza, La Gramática et San Juan, entre autres, jusqu’à ce que vous arriviez au sommet du Barrio de la Corona, couronné par la splendide église romane de Santa María. Je suis l’élément le plus distinctif de la ville, car ma colline et ma tour dominent le hameau tel un phare guidant tous les visiteurs d’Ejea de los Caballeros. Descargar PDF accesible Foto a Foto Vídeo en lengua de signos Compartir

Sala Rabí Yom Tob

Descripción Sala Rabí Yom Tob Durante siglos, en mi villa convivieron cristianos y judíos, en una convivencia pacífica, que quedó reflejada en las calles que habitaron y la amplia documentación que ha llegado hasta nuestros días. Aunque no fue una comunidad muy numerosa, apenas quince hogares en el s.XV, sí fue poderosa, siendo una de las más prósperas de su tiempo. El Barrio Judío, o Barrio Nuevo, como se conoce en la actualidad, se asentaba principalmente en la calle Infantes, que discurre paralela a las cristianas Calle Mayor Y Calle San Nicolás, confluyendo en el mercado de la Plaza Mayor. Llegaron a mi villa acompañando a los fueros otorgados por el rey Alfonso I de Aragón, en el año 1115, y tuvieron que partir tras su expulsión en el año 1492, por orden de los Reyes Católicos. Sin embargo, han quedado en mi localidad testigos de su presencia diseminados por mis calles, dos sillares que se conservan en la fachada exterior de una vivienda en la Calle Mayor, uno procedente de la tumba del rabí Yom Tob, hijo del rabí Yishag, y otro que corresponde al rabí Hayyim, ambos procedentes del fosal de los judíos. Para conocer la historia de mis habitantes hebreos se ha creado el Centro de Interpretación Rabí Yom Tob, dedicado a la escritura en el Aragón judío de la Edad Media. En sus salas, además de conocer el rico patrimonio artístico, arquitectónico y natural de El Frago, se ahonda en los signos de identidad de la comunidad judía de mi localidad. Además, alberga la colección más importante de epigrafía hebrea de Aragón, con piezas procedentes todas del Fosal de los Judíos, recientemente hallado. Para conocer el Centro de Interpretación y visitar la Iglesia Parroquial de San Miguel de Bari hace falta concertar la visita previamente en los números de contacto facilitados en la web del Ayuntamiento. For centuries, Christians and Jews lived together peacefully in my town, which is reflected in the streets they used to live in and is still recorded in the extensive documentation that has survived until today. Although it was not a large community, barely fifteen houses in the fifteenth century, it was a powerful one, becoming one of the most significant of its time. The Barrio Judío or Barrio Nuevo as it is known today, was mainly located around the Calle Infantes, which runs parallel to Calle Mayor and Calle San Nicolás, coming together at the market square, also known as the Plaza Mayor. The Jews arrived in my town in compliance with the charters issued by Alfonso I of Aragon in 1115, and had to leave after their expulsion in 1492, by order of the Catholic Kings. However, in my town there are still signs of their presence throughout my streets: two ashlars that can be seen on the façade of one house in Calle Mayor, one for the tomb of Rabbi Yom Tob, son of Rabbi Yishag, and the other belonging to Rabbi Hayyim, both from the Fosal de los Judíos. The Centro de Interpretación Rabí Yom Tob was created to teach about the history of my Hebrew residents, and focuses on the Jewish presence in Aragon during the Middle Ages. Inside, apart from learning about the rich artistic, architectural and natural heritage of El Frago, it goes into more detail about the identity of the Jewish community in my town. It also houses the most important collection of Hebrew epigraphy in Aragon, with pieces from the recently discovered Fosal de los Judíos. To visit the centre and the Iglesia Parroquial de San Miguel de Bari you need to book beforehand using the contact numbers found on the City Council’s website. Pendant des siècles, chrétiens et juifs ont vécu dans ma cité. Cette cohabitation pacifique se reflète dans les rues qu’ils habitaient et dans l’abondance des archives ayant traversé les époques. Même si la communauté juive d’El Frago n’était pas très grande (à peine quinze foyers au XVe siècle), elle était l’une des plus prospères et puissantes de son temps. Le quartier juif, ou Barrio Nuevo, comme on l’appelle aujourd’hui, était principalement situé sur la Calle Infantes, parallèlement aux rues chrétiennes Calle Mayor et Calle San Nicolás, se rejoignant sur le marché de la Plaza Mayor. Les hébreux arrivèrent dans le village grâce aux chartes accordées par le roi Alphonse I d’Aragon, en 1115, et durent repartir après leur expulsion en 1492, par ordre des rois catholiques. Cependant, il reste quelques témoins de leur présence dans la cité, éparpillés dans mes rues : deux pierres de taille conservées sur la façade extérieure d’une maison de la Calle Mayor, l’une provenant de la tombe du rabbin Yom Tob, fils du rabbin Yishag, et l’autre qui correspond à Rabbi Hayyim, toutes deux issues de la fosse des juifs. Pour faire connaître l’histoire de mes habitants hébreux, le centre d’interprétation Rabbi Yom Tob a été créé. Il est dédié à l’écriture dans l’Aragon juif au Moyen Âge. Dans ses salles, en plus d’exposer le riche patrimoine artistique, architectural et naturel d’El Frago, le centre nous immerge dans les signes identitaires de la communauté juive de mon village. Il abrite également la plus importante collection d’épigraphie hébraïque d’Aragon, avec des pièces provenant toutes du Fosal de los Judíos (fosse des juifs) récemment découvert. Pour visiter le centre d’interprétation et l’église paroissiale de San Miguel de Bari, il est nécessaire de réserver à l’avance en utilisant les numéros de contact fournis sur le site Web de la mairie. Foto a Foto Vídeo en lengua de signos Compartir

Iglesia de Santa María – Ejea de los Caballeros

Descripción Iglesia de Santa María Soy uno de los edificios más representativos de la historia de Ejea de los Caballeros. Me alzo en el cerro del Barrio de la Corona, en lo más alto de la localidad, dominando por completo la villa y sus alrededores. Fui construida en el recinto fortificado del antiguo castillo medieval por mandato del rey Alfonso I el Batallador, pero fui consagrada en el año 1174. Fui edificada junto al castillo y aún conservo mi imponente aspecto fortificado. Mi característica principal es la monumentalidad y sobriedad de mis muros, construidos en fuerte piedra sillar, que quisieran contar las historias de sus ocho siglos de vida. Aunque he sido modificada, sobre todo en los s.XV y XVIII, restaurada y ampliada en estilo mudéjar, aún conservo ese aire de fortaleza, con mis dos torres (una de ellas inacabada), almenas y alguna que otra ventana aspillera que conservo de épocas pasadas. Destaca en mi muro sur la portada de acceso románica, bellamente decorada con elementos geométricos y realizada en excelente piedra sillar labrada. Si accedes al interior te llamará la atención la austeridad de mis lienzos, sólo matizada por las hermosas capillas y altares con las que las ricas familias de Ejea han querido embellecerme a lo largo de varios cientos de años. Actualmente, albergo cada año, en el mes de junio, una recreación histórica, llamada “Las horas de nuestra historia”, en la que representan episodios relevantes en torno al tema de los Reyes de Aragón, formando parte de la ya rica oferta cultural de la villa. I am one of the most representative buildings of Ejea de los Caballeros’ historic past. I stand on the hill of Barrio de la Corona, at the highest point of the town, dominating the locality and its surroundings. I was built in the fortified enclosure of the old medieval castle that stood here by order of King Alfonso I, the Battler, but I was enshrined in 1174. I was built alongside the castle and still retain my imposing fortified appearance. My main characteristics are the monumentality and sobriety of my walls, built from strong ashlar stone, which could tell countless stories from the eight centuries that is has been standing for. Although I have been changed, especially in the 15th and 18th centuries, and restored and extended in the Mudéjar style, I still have that air of a fortress, with my two towers (one of them unfinished), battlements and the odd arrowslit that can still be found. The Roman style doorway stands out on my south wall, beautifully decorated with geometric patterns and made of expertly carved ashlar stone. If you venture inside you will be struck by my vast canvases, with only the beautiful chapels and altars added by the rich families of Ejea over the centuries distracting you from them. Currently, every year in June, I host a historical activity, called “The hours of our history”, exhibiting significant episodes based around the theme of the Kings of Aragon, as part of the already rich and thriving cultural offerings of the town. Je suis l’un des bâtiments les plus représentatifs de l’histoire d’Ejea de los Caballeros. Je me trouve sur la colline du Barrio de la Corona, au sommet de la ville, avec une vue panoramique sur la cité et ses environs. Je fus construite dans l’enceinte fortifiée de l’antique château médiéval sur ordre du roi Alphonse I le Batailleur, mais je fus consacrée en 1174. Construite à côté du château, je conserve encore mon imposante apparence fortifiée. Ce qui me caractérise, c’est la monumentalité et la sobriété de mes murs en pierre de taille, qui aimeraient raconter les histoires de leurs huit siècles de vie. Bien que j’aie été modifiée, surtout aux XVe et XVIIIe siècles, restaurée et amplifiée dans le style mudéjar, je conserve un air de forteresse, avec mes deux tours (dont une non achevée), les créneaux et quelques fenêtres à meurtrières que j’ai conservé des temps passés. Sur mon mur côté sud se démarque le portail d’accès roman, magnifiquement décoré d’éléments géométriques et bâti en pierre de taille sculptée d’excellente qualité. Si vous pénétrez dans mon enceinte, vous serez impressionné par l’austérité de mes murs, simplement nuancée par les belles chapelles et les autels dont les riches familles d’Ejea ont voulu m’embellir pendant plusieurs centaines d’années. Actuellement, chaque année au mois de juin, je propose une reconstitution historique appelée « Las horas de nuestra historia » (Les heures de notre histoire), lors de laquelle sont représentés des épisodes significatifs sur le thème des rois d’Aragon. Cette initiative vient étoffer davantage l’offre culturelle déjà riche de la ville. Descargar PDF accesible Foto a Foto Vídeo en lengua de signos Compartir

Iglesia de San Salvador

Descripción Iglesia de San Salvador La fecha de mi construcción es ampliamente conocida por una inscripción a los pies de uno de mis muros que dice que fui consagrada el año 1222 por el obispo de Zaragoza D. Ximeno de Luna. A diferencia de la Iglesia de Santa María, erigida 50 años antes que yo, mi ubicación no está en lo alto, sino que me encontrarás en una de las entradas de la villa de Ejea de los Caballeros. Sin embargo, compartimos la naturaleza de nuestra construcción como iglesia-fortaleza. De hecho, aún conservo ese aire imponente, con mis muros de fuerte sillería, mis dos torreones, uno de ellos rematado con cuatro atalayas, el remate almenado y el adarve defensivo. Para acceder a mi interior conservo dos hermosas portadas, la Portada Norte y la Portada Oeste, obra del taller escultórico del Maestro de Agüero. Son dos de los trabajos más destacados de este taller, en las que llama la atención las escenas de animales fantásticos, grullas y la conocida bailarina contorsionista junto a una arpista, considerada la firma de este escultor. En mi interior podrás encontrar obras notables, como el Retablo Mayor, una joya gótica realizada por Blasco de Grañén y Martín de Soria, que finalizó la obra tras su fallecimiento, allá por el s.XV. Hay quien lo considera la obra cumbre del pintor aragonés Blasco de Grañén. Pocos recuerdan que antes del s.XX todas sus tablas estaban cubiertas por pinturas barrocas y que, gracias a importantes labores de restauración, fue redescubierto en todo su esplendor. Como curiosidad, en dos tablas de dicho retablo, hay quien dice que se puede ver la Aljafería y la ciudad de Zaragoza, en pleno s.XV. de fondo. Como verás, soy parada obligatoria para todo viajero que visite mi villa. The date of my construction is widely known by an inscription seen at the foot of one of my walls that states that I was enshrined in the year 1222 by the Bishop of Zaragoza D. Ximeno de Luna. Unlike the Iglesia de Santa María, built 50 years before me, my location is not high up on a hill. Instead, I can be found at one of the entrances to the town of Ejea de los Caballeros. However, the church-fortress nature of our construction is something we both have in common. In fact, I still retain that same imposing style, with my masonry stone walls, my two towers, one of them with four watchtowers, the turreted top, and the defensive walkway. I am accessed through the Portada Norte or Portada Oeste, two beautiful façades, which are the work of the sculptor Maestro de Agüero. My façades are two of the most exemplary pieces of work created by this sculptor, who is known for his scenes of fantastic animals, cranes and the well-known contortionist dancer and harpist (considered to be one of the sculptor’s signatures). Inside you will find some remarkable works, such as the main altarpiece, a Gothic wonder created by Blasco de Grañén and Martín de Soria, who finished the work after the death of the former, back in the 15th century. Some believe it to be the masterpiece of the Aragonese painter, Blasco de Grañén. Few remember that before the twentieth century all of the panels were covered with baroque paintings and that, after major restoration work, it was able to be rediscovered in all its splendour. As an interesting fact, some say that you can see the 15th century Aljafería and city of Zaragoza in the background of the altarpiece’s two panels. As you will find out, I am a must-see for any traveller visiting my town. La date de ma construction est largement connue pour une inscription au pied d’un de mes murs, indiquant que j’ai été consacré en 1222 par l’évêque de Saragosse D. Ximeno de Luna. Contrairement à l’église de Santa María, érigée 50 ans avant moi, je ne me trouve pas au sommet de la ville mais à l’une des entrées d’Ejea de los Caballeros. Cependant, nous partageons une même nature de construction, celle d’églises-forteresses. Je conserve d’ailleurs cet air imposant, avec mes murs robustes en pierre de taille, mes deux donjons, dont un est surmonté de quatre tours de guet, un couronnement crénelé et des remparts. Pour accéder à mon intérieur, je garde deux belles entrées, la Portada Norte et la Portada Oeste, œuvres de l’atelier sculptural du Maestro de Agüero. Ce sont deux des œuvres les plus remarquables de cet atelier, ornées de scènes d’animaux fantastiques, de grues et de la fameuse danseuse contorsionniste à côté d’une harpiste, figure signature du célèbre sculpteur. À l’intérieur, vous trouverez des œuvres remarquables telles que le Retablo Mayor, un joyau gothique élaboré par Blasco de Grañén, terminé par Martín de Soria après la mort du premier, au XVe siècle. Certains considèrent le retable comme l’œuvre majeure du peintre aragonais Blasco de Grañén. Peu de personnes se souviennent qu’avant le XXe siècle, tous ses panneaux étaient recouverts de peintures baroques et que, grâce à d’importants travaux de restauration, il a été redécouvert dans toute sa splendeur. Curieusement, sur deux panneaux de ce retable, certains disent que l’on peut distinguer l’Aljafería et la ville de Saragosse au XVe siècle, en arrière-plan. Comme vous l’aurez compris, je suis un monument incontournable au sein de ma ville. Descargar PDF accesible Foto a Foto Vídeo en lengua de signos Compartir