El Sendero de la Luna es una sencilla ruta circular que recorre el soto del río Agonía pasando por un tramo en el que se cruza el cauce por unas piedras. Hay que tener en cuenta que en época de lluvias el caudal del río puede complicar un poco su paso.
Un recorrido que transcurre por un idílico y sombrío bosque de ribera
formado principalmente por álamos (Populus alba) y chopos negros (Populos nigra) acompañados por especies espinosas como el rosal silvestre (Rosa canina) y el espino albar (Crataegus monogyna) del que existe la creencia que es una planta benéfica (se dice que la Virgen María tendía los pañales del Niño Jesús en sus ramas). Por ese motivo si te sorprende una tormenta y te cobijas bajo un espino te protegerá de los rayos. El cornejo (Cornus sanguínea) es un arbusto de gran porte que también acompaña este sendero, conocido por ser muy utilizado para hacer mangos de herramientas y pequeñas piezas torneadas con su madera.
La alquimia vegetal nos cuenta que en todas las plantas hay una señal o signatura que nos indica la fuerza creadora con la que se corresponde y el órgano sobre el que actúa. Según Paracelso todos los seres vivos tienen una fuerza creadora que se manifiesta a través de siete colores.
En las plantas de Luna el color dominante es el violeta. Durante el recorrido del sendero podemos observar la lunaria (Lunaria annua) una humilde planta herbácea que, a pesar de estar emparentada con las coles, tiene una belleza y una historia singular. Durante el primer año de crecimiento se dedica a almacenar energía en sus tallos y a fortalecer sus raíces para en el segundo año ofrecer una explosión de flores de color morado intenso. Tras la floración muere, pero antes nos obsequia con sus frutos (silicuas) de forma redondeada, que se tornan nacarados al secarse recordando a la luna llena.
El Sendero de la Luna es un merecido reconocimiento a esta planta por la generosidad en que se nos manifiesta en este bosque de ribera.
Chopo blanco/ Álamo ( Populus alba) – El Populus alba, comúnmente conocido como álamo blanco o chopo blanco, es un árbol caducifolio de la familia Salicaceae. Es un árbol de crecimiento rápido que puede alcanzar alturas de hasta 30 metros, con copa ancha y tronco grueso. Prefiere suelos frescos y húmedos por lo que es muy común encontrarlo en bosques de ribera. Los campesinos en algunos lugares plantan este árbol en el campo, cerca de sus casas porque existe la creencia de que actúan como pararrayos naturales.
Chopo negro (Populus nigra) – El chopo es un árbol común en ambientes húmedos y frescos como el bosque de ribera que acompaña a los ríos. Comúnmente conocido como “árbol del pueblo” ya que en su etimología “Populus” significa “gente” o “pueblo”. También por su rápido crecimiento y la facilidad con la que puede ser plantado y cultivado. Los romanos le llamaban “arbor populi” (“árbol del pueblo”) precisamente por su abundancia y facilidad de cultivo. Tradicionalmente, el chopo ha sido un árbol utilizado por la población rural, especialmente por campesinos y agricultores. Sus usos incluyen la construcción de estructuras ligeras, la fabricación de objetos de carpintería, la obtención de madera para diferentes fines y la producción de celulosa para papel
Majuelo o Espino albar (Crataegus monogyna) – Es un arbusto o árbol pequeño de hoja caduca, ampliamente distribuido en España y Europa. Se caracteriza por sus ramas espinosas, hojas lobuladas, flores blancas en racimos y frutos rojos comestibles. Es una planta común en bosques, linderos y orillas de ríos, y se utiliza tanto para fines ornamentales como medicinales. La creencia popular dice que brotó un espino albar del suelo en el mismo instante en el que San José puso su bastón en el suelo la víspera de Navidad. Y que en aquellos lugares donde se daban juntos el espino albar, el roble y el fresno eran zonas propicias a fenómenos sobrenaturales a la hora del crepúsculo.
Rosal silvestre (Rosa canina) – Es un arbusto espinoso de hoja caduca que puede alcanzar hasta 2 metros de altura. Sus tallos son verdes y están cubiertos de espinas pequeñas, fuertes y curvas. La palabra “canina” podría derivar de la comparación de sus espinas con los dientes de perro o de su uso tradicional para tratar mordeduras de perro rabioso. Sus frutos, los escaramujos, son ricos en vitamina C y se utilizan en la elaboración de mermeladas y tés. Las flores, aunque no fragantes, se utilizan en cosmética y medicina.
Senderos de Leyenda
Consejos para una experiencia segura y agradable

Mantén el entorno limpio

Respeta la naturaleza

No abandones el itinerario señalizado

No enciendas fuego

Utiliza calzado deportivo cómodo
