La Vereda de la Bruja es una ruta que transcurre entre bosques de ribera, pinares y robledales hasta llegar a increíbles miradores desde donde podrás tener una amplia panorámica del Pirineo y sus sierras interiores y exteriores. Un paisaje sorprendente donde la vegetación juega un papel fundamental. Este es un sendero que te va a introducir en el mágico mundo de la brujería atravesando corros de brujas, identificando hierbas de hechicera, semillas mágicas y observando los rastros de antiguos aquelarres.
En las primeras horas del día, con la humedad de la noche aún presente, suele aparecer en el borde del camino un fluido viscoso de color ver- de-marrón de forma indefinida. Es el primer rastro que indica que las brujas están cerca. “Moco de bruja” (Nostoc commune) lo llaman y es tan misterioso que cuando el Sol le alcanza, desaparece.
Siguiendo el camino, al llegar a la ladera rupícola podrás observar gran cantidad de plantas hechiceras y mágicas como el boj (Buxus semper- virens), el rusco (Ruscus aculeatus), el enebro (Junipeus communis) o el helecho (Pteridium aquilinum) muy preciado por sus semillas milagrosas. Las brujas del lugar las utilizaban para convertirse en invisibles. Un ritual que solo podía realizarse durante la noche de San Juan. En esa mágica noche las fuerzas del maligno no tienen efecto y de esa manera podían recolectar las preciadas semillas. Así que si ves un helecho observa cuidadosamente si en el envés de la hoja tiene sus preciadas semillas (esporas) seguramente alguna bruja las ha utilizado para observarte y no ser vista. Estos bosques de pino (Pinus sylvestris), roble (Quercus fagínea), coscoja (Quercus coccifera) y enebro (Juniperus communis) albergan historias secretas de otros tiempos. Solo tendrás que alzar la vista bajo un pinar y si tienes suerte encontrarás las increíbles “escobas de brujas” que utilizaban para desplazarse hasta el prado donde realizaban sus ceremonias de iniciación llamadas “aquelarres”.
Boj (Buxus sempervirens) – El boj se ha utilizado en infinidad de rituales mágicos como remedio medicinal, para curar la tiña en el pelo, las verrugas, el reuma o el exceso de ácido úrico entre otras. Llevar una ramita en el bolsillo evitaba el cansancio del caminante y si la llevabas en la boca se evitaba la sed.
Rusco (Ruscus aculeatus) – El rusco es una planta con múltiples leyendas y tradiciones. En la medicina tradicional se consideraba un símbolo de salud y vitalidad, siendo utilizado para mejorar la circulación y prevenir enfermedades venosas. Además, se utilizaba como planta ornamental y se colocaba en los umbrales de las casas como protección.
Enebro (Juniperus communis) – El enebro tiene un rico trasfondo cultural y espiritual, apareciendo en numerosas leyendas y tradiciones en diferentes culturas. Se le considera un símbolo de protección, purificación y longevidad, y ha sido utilizado en rituales y creencias desde tiempos antiguos. Un ritual muy popular era hacer un sahumerio con las hojas y las bayas con el objetivo de ahuyentar a los espíritus malignos y proteger las casas de las enfermedades.
Helecho (Pterophyta o Filicinae) – El helecho ha sido símbolo de humildad, capaz de alejar las pesadillas, al rayo y a los demonios. Las semillas se creía que tenían grandes poderes mágicos siendo ingrediente indispensable en bebedizos para provocar abortos o la infertilidad de las mujeres. Las semillas recolectadas la Noche de San Juan adoptan poderes mágicos atrayendo la suerte y aumentando la riqueza.
Roble (Quercus spp) – El roble ha sido árbol de culto y con poderes mágicos para muchas culturas. Grandes aquelarres se celebraban en robledales. En época de sequía se
realizaba una ofrenda al roble con una novilla negra, un macho cabrío negro y un gallo negro con la esperanza de que cesara la sequia para los cultivos. Su corteza se utilizaba para librar el “mal de ojo”.
Senderos de Leyenda
Consejos para una experiencia segura y agradable

Mantén el entorno limpio

Respeta la naturaleza

No abandones el itinerario señalizado

No enciendas fuego

Utiliza calzado deportivo cómodo
